martes, 24 de enero de 2012

Editorial de La Urraka N°19

EL EROTISMO

Con paso ligero, vestida con una túnica blanca y ceñida con lazo azul por la cintura, Safo se dirige a Thíasos, lugar donde enseña a hacer poesía, recitarla y cantarla al son dulce de la cítara. También se esmera en instruir a sus jóvenes discípulas en el arte de confeccionar coronas y arreglos de flores, como las que reciben los atletas que ganan en las justas deportivas.

Cuando ella pasa por las calles de Lesbos, a las casas les crecen ojos y el viento fresco de la mañana saca por las ventanas una suerte de murmullos que se pegan a las sandalias de la poeta, acuñándole variadas historias, muchas de las cuales son falsas.

Pero ella sigue ajena a rumores y con la voz más pulida que nunca, repite mentalmente parte de un poema:

A mí en el pecho el corazón se oprime
Sólo en mirarte; ni la voz acierta
De mi garganta a prorrumpir, y rota
Calla la lengua.

Mucha poesía y arte ha pasado desde entonces por las cuartillas de la historia, pero a las casas le siguen brotando miradas y la brisa aún trae palabras equivocadas, pues todavía no entendemos que el erotismo es parte esencial en la vida del ser humano. Y sin entrar en profundos análisis filosóficos, los sentidos nos hablan desde lo más hondo del ser, de una necesidad vital de trascender el tánatos.

No es hora de buscar ni condenar a los responsables de desvirtuar esta condición maravillosa del ser, sino de revindicar el eros y darle su verdadera importancia.
Y es el arte el que más se beneficia y nutre de lo erótico, prueba de ello es este ENCUENTRO DE POESÍA, que llega a su tercera versión, pleno de salud y rebosando optimismo.

Sólo esperamos que nadie más se cruce el rostro, que las mejillas no colapsen, que la risa nerviosa no apague los oídos; y a aquel alcalde que le tembló la mano para apoyar un evento como este, le decimos que aquí no vera estriptiseras, estriper o cualquier referencia a lo pornográfico y vulgar, pues el erotismo, y el arte como tal, tienen claro cuál es la línea divisoria entre una cosa y otra.

Safo llega donde sus alumnas, y una de ellas, Bilitis, la más aventajada, casi rival en belleza y poesía, sale a su encuentro y se confunden en un abrazo. Safo la toma de la mano, y mientras terminan de entrar, le recita el poema que acaba de concluir:

Amor ha agitado mis entrañas como el huracán que sacude monte abajo las encinas. Viniste. Hiciste bien. Yo te estaba aguardando. Has prendido fuego a mi corazón, que se abrasa de deseo.

Sean todos bienvenidos y que la poesía y el erotismo nunca se aparten de ustedes.

Muchas Gracias.