jueves, 26 de enero de 2012

Editorial de La Urraka N° 26

CONTRA TODA EVIDENCIA, LA URRAKA

Aquí está nuevamente La Urraka, después de haber sorteado gran cantidad de obstáculos. Podría parecer al ojo desprevenido, que una simple revista virtual, dedicada exclusivamente a la cultura, y muy especialmente a la literatura, no debiera tener enemigos.

Contradictores sí, como es apenas lógico cuando se expresan opiniones o gustos artísticos, que no siempre serán compartidos por todos. Además, hay que huir de la unanimidad, ya que es peligrosa y señal de estancamiento, y, en el peor de los casos, síntoma inequívoco de retroceso. Pero que pueda haber criaturas enfermas, dispuestas a destruir el trabajo cultural que realiza La Urraka, es totalmente increíble. Mira que tomarse la molestia de dirigirse a las directivas de Google, para denunciar a nuestra Revista como productora de material contaminante e inmoral es perverso desde todo punto de vista. Qué motivos tendría quien esto hizo, créanme que no me interesa averiguarlo.

Ello sería un material valioso para investigadores de las patologías mentales, que no es nuestro caso. Cuento esto más como anecdotario, y quizás como explicación del porqué La Urraka dejó, por cierto tiempo, de golpear vuestras ventanas.
Después de algunas aclaraciones a los empleados de Google, que como es normal, son muy expertos en cibernética, pero absolutamente tapiados para el arte y la literatura, logré demostrar a medias, que no ofrecemos “material peligroso”. Y digo a medias, porque quizás verán un aviso antes de entrar a las páginas de La Urraka, que les advierte de que van a entrar a un lugar “peligroso”. Peligroso SÍ, para la ignorancia que carcome a nuestros países, a nuestros jóvenes, a las personas que mal manejan la cultura desde los ministerios e institutos de cultura, atrincherados en sus abullonados sillones de burócratas. Pero no para el arte, para quien nos hemos convertido en una ventana donde artistas de todo el mundo tienen la oportunidad de dar a conocer sus trabajos sin ningún tipo de recomendación que no sea su propia obra. Por ello estamos tranquilos, pues sabemos que nos sobran los amigos y cómplices en este hermoso servicio diario de hacer cultura.

Parece que la causa de la compleja situación fue el especial sobre erotismo, que todos los años realizamos con motivo del Festival de Poesía y Arte Erótico, que se realiza en Cartagena de Indias para las calendas de diciembre. Esto desestabilizó emocionalmente a alguien, no supo qué hacer con la belleza de las obras artísticas que nos enviaron nuestros colaboradores de todos los rincones del globo, y desmoronado(a) física y mentalmente, nos lanzó la moderna inquisición de la censura.

Aquí está La Urraka, y quien le tenga miedo, que no la deje entrar a sus predios, pues corre el riego de que le sean abiertos los ojos.