domingo, 22 de enero de 2012

Editorial de La Urraka N°17

PRIVATIZACIONES DEL ESTADO INEFICIENTE

La feria de privatizaciones que inunda nuestros países latinoamericanos se ha convertido en toda una plaga. Se esgrime como argumento para ello la ineficacia y la inviabilidad de las empresas e instituciones del Estado, sin centrar nunca la atención en las verdaderas causas que dieron origen a esta situación. Es el viejo y manoseado caso del cornudo vendiendo la cama donde encuentra a su infiel esposa, achacando su “mal” al mueble y no a su relación. Todos sabemos la fuente primera de esto, pero los gobernantes de turno, obedeciendo directrices de “profundos estudios de especialistas” pagados por los prestamistas y acreedores de la banca mundial, verdaderos agiotistas de la humanidad, sólo ven como solución la entrega de las instituciones del Estado a particulares, para que estos se lucren con lo oficial. Digo esto, sin pensar en los gobernantes criminales, que merced a astutas jugadas jurídicas, se embolsillan grandes fortunas apropiándose de lo público, a través de testaferros y ante la complacencia de las entidades de vigilancia (desarmadas de antemano con nombramientos amañados) y a la pasividad de unos pueblos absolutamente vencidos y anestesiados por las diarias verdades mediáticas.

No se piensa en la corrupción de los políticos y en los sistemas electorales manipulados por el poder del capital, y de los dineros de procedencia non sancta, de la enfermedad de los principios de valores morales y éticos de nuestras sociedades, donde imperan antivalores como “marica el último”, “si no aprovechó, se jodió” y otros de la misma jaez. Se habla de lo mejor para el pueblo sin detenerse un poco en los simples análisis y coyunturas, pues estas mismas instituciones, verdaderos logros de la democracia, terminan en las puercas manos de los delincuentes de cuello blanco, los mismos que han hecho colapsar nuestras economías y entidades en salud, educación, vivienda, seguridad social y demás. Primero las hacen inoperantes y después se las venden ellos mismos a precio de huevo quebrado. Qué destino tan lamentable las de nuestras naciones que sin llegar a conquistar la verdadera libertad de sus derechos, empiezan a perder lo poco que han conseguido.

La razón fundamental de un Estado es garantizar a sus coasociados el acceso a educación, vivienda, salud, empleo, seguridad, etc., y si no puede responder a estos requerimientos mínimos, es él quien no es viable. La fiebre no está en la manta, ni la infidelidad en la cama. Latinoamérica, te pellizcas o regresas a las cadenas.